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Manifiesto

Aperturas, no conquistas.

Por qué una palabra árabe-andalusí nombra mejor que ninguna otra la infraestructura que el tercer sector necesita.

Sobre el nombre

Qué quiere decir Futuh.

Futuh viene del árabe futūḥ (فتوح), plural de fatḥ: aperturas. En el uso sufí — Ibn Arabi, nacido en Murcia hacia 1165, lo formaliza en sus Futūḥāt al-Makkiyya — designa las iluminaciones que el conocimiento concede a quien se deja abrir.

No es conquista. Es lo contrario: lo que se abre dentro cuando se piensa con cuidado.

Es palabra árabe-andalusí, parte del sustrato del castellano que hablamos — como azúcar, azulejo o almazara.

Futuh. Una palabra árabe-andalusí. Significa aperturas — en plural, como las recibe quien se deja abrir. Ibn Arabi, nacido en Murcia hacia 1165, la formaliza en sus Futūḥāt al-Makkiyya como las iluminaciones que el conocimiento concede a quien las espera con cuidado.

No es palabra de conquista. Es palabra de umbral. Lo que se abre dentro cuando se piensa con cuidado, no lo que se gana hacia afuera.

Esta plataforma es eso: una infraestructura de gestión, datos e inteligencia artificial que se abre — al tercer sector, a la economía social, a las cooperativas y asociaciones que sostienen lo común. No conquista organizaciones. No las aplana. Acompaña su forma propia de justificar, de imputar, de dar cuenta a sus contrapartes.

Un ERP que aplane la diferencia no está ayudando; está borrando.

Nota de taller — primer trimestre 2026

Futuh quiere ser técnicamente el lugar donde distintas organizaciones del tercer sector colaboran sin diluirse. La arquitectura sigue al concepto — UUIDs estables, federación de datos, una capa intermedia que permite que tu instancia y la nuestra dialoguen sin que ninguna pierda autonomía.

Construimos sobre cinco convicciones:

Primera. El conocimiento sectorial es un activo que hay que codificar, no ruido que filtrar. Los años operando desde dentroNexoONG en ACPP (más de 100 personas y más de 130 proyectos de cooperación simultáneos) y el ESS Toolkit en CAIS (cinco años acompañando a entidades de intervención social) — no son accidentes curriculares: son los dos corpus de los que nace la lógica del producto. Futuh los funde en un solo sistema.

Segunda. La IA es útil cuando opera sobre datos bien tejidos, no cuando se pega como un chatbot encima de un ERP genérico. Por eso trabajamos con modelos abiertos europeos — Mistral como modelo de frontera — autoalojados en cooperativas de confianza, no en San Francisco. La organización elige dónde corren sus datos.

Tercera. El precio es una declaración de alineamiento. Frente a la lógica exclusiva del sector ERP — cobrar por persona usuaria, por funcionalidad, por módulo añadido, por cada acceso nuevo — proponemos una lógica inclusiva: cuotas proporcionales al presupuesto, como las coordinadoras del sector — CONGDE, REAS, CAIS, POAS —. Una organización de 300 K € no puede ni debe pagar lo mismo que una de 3 M €. Y todas las personas que sostienen el trabajo deben poder usar la herramienta sin contar licencias: usuarios ilimitados, funcionalidades ilimitadas. La tecnología no debe excluir a nadie del equipo que la sostiene.

Cuarta. La soberanía del dato no es una casilla legal. Es la posibilidad real — técnica y contractual — de llevarse los datos, de migrar, de auditar, de exportar. Código abierto sobre Odoo Community 19. Sin foso artificial.

Quinta. Futuh no es un producto aislado: es una infraestructura común habilitante. Un ecosistema — ERP, escuela, prospección de convocatorias, federación entre socias, asistente IA — donde cada pieza se sostiene por sí sola y juntas habilitan algo que ninguna por separado permitiría: que las organizaciones del tercer sector compartan infraestructura, aprendizajes y trabajo cotidiano sin renunciar a su autonomía. Ostrom mostró que los comunes funcionan cuando hay reglas claras, no cuando no las hay. Federici recordó que la infraestructura es trabajo de cuidados invisibilizado. Futuh asume las dos: reglas claras y trabajo visible.

Lo nombramos como Ibn Arabi nombró sus iluminaciones, ocho siglos antes que nosotros. Futuh. No conquistas. Aperturas.

ADN

Lo que sostiene el oficio.

Propósito

Fortalecer la capacidad de gestión de las organizaciones que sostienen lo común. Más capacidad para coordinar, decidir y crecer, a través de tecnología útil, inteligencia artificial adaptada y acompañamiento especializado. Para cuidar mejor el trabajo que sostiene lo humano y lo que de verdad importa.

Misión

Abrir la complejidad del sector en sistemas útiles, cercanos y aplicables, capaces de ordenar procesos de macro y micro gestión para fortalecer la capacidad organizativa sin pérdida de autonomía.

Visión

Que las organizaciones del tercer sector incorporen tecnología de forma orgánica, soberana y federada, para sostener sus propósitos de cuidados hacia el bien común y prepararse para el futuro sin depender del modelo extractivo.

Cómo trabajamos

Cuatro pilares que se sostienen entre sí.

01

Conocimiento real del sector

Futuh nace desde dentro de la realidad que quiere mejorar. ACPP y CAIS llevamos años trabajando con organizaciones sociales: conocemos sus ritmos, sus tensiones, sus presupuestos, sus límites. Por eso la tecnología se diseña desde necesidades reales: gestión de proyectos, coordinación interna, justificación multidonante, documentación, seguimiento, comunicación y toma de decisiones.

02

Tecnología adaptada

La plataforma se configura según las necesidades de cada organización, los procesos vivos y la madurez digital del equipo. Lógica modular, progresiva, personalizable. Sin migraciones de golpe ni cambios traumáticos: incorporación amable y funcional desde el primer día.

03

IA con criterio ético

Incorporamos inteligencia artificial para ampliar capacidad, ahorrar tiempo y mejorar procesos. Pero desde una mirada crítica sobre la privacidad, los sesgos, la dependencia tecnológica, la seguridad y la responsabilidad sobre los datos. Stack europeo (Mistral, Pangea, Hetzner) autoalojado. Sin extracción.

04

Acompañamiento humano

La adopción tecnológica necesita escucha, formación, soporte y adaptación. Acompañamos a las organizaciones para que la herramienta sea comprendida, apropiada y usada con sentido. La tecnología se implementa con personas, no sobre las personas. Es útil desde el primer día.

Valores

Incorporar tecnología es una decisión ética.

Decidir qué herramientas se usan, qué datos se entregan, qué sesgos pueden reproducirse y qué modelos de poder tecnológico se están alimentando.

Tecnología con criterio ético

Eligiendo herramientas por utilidad, seguridad, coherencia y responsabilidad, no por tendencias.

Transparencia informada

Explicando qué se usa, por qué se usa, qué riesgos tiene y qué límites conviene establecer.

Cuidado de datos y privacidad

Protegiendo la información sensible de organizaciones, equipos, personas usuarias y comunidades.

Mirada crítica sobre sesgos

Atendiendo especialmente sesgos de género, accesibilidad, clase, origen, idioma, territorio y capacidad.

Autonomía tecnológica

Reduciendo dependencias innecesarias y favoreciendo sistemas comprensibles, adaptables y sostenibles.

Acompañamiento humano

Incorporando tecnología con formación, escucha, soporte y ritmos reales.

Futuh no propone adoptar tecnología por tendencia, sino elegirla con criterio, explicarla con honestidad e integrarla de forma responsable. Para que las organizaciones puedan ganar capacidad sin perder soberanía, coherencia ni sentido humano.

Regreso al futúh.

Referentes

De quién hemos aprendido.

No inventamos nada. Reconocemos de dónde venimos. Estas son cinco voces que han dado forma al marco desde el que Futuh piensa.

Origen del nombre

Ibn Arabi

Nacido en Murcia, h. 1165. Su obra cumbre, al-Futūḥāt al-Makkiyya — Las aperturas de La Meca —, formaliza el concepto sufí de iluminación como apertura recibida, no como conquista lograda.

al-Andalus / Damasco · 1165 – 1240

Apertura epistemológica

Isabelle Stengers

Filósofa de la ciencia. Su cosmopolítica nos enseña a ralentizar el pensamiento ante la novedad: no asimilar lo nuevo a categorías previas, sino dejar que abra preguntas. Marco contra el solucionismo tecnológico.

Bruselas · contemporánea

Gobierno de los comunes

Elinor Ostrom

Governing the Commons (Premio Nobel de Economía, 2009). Demuestra empíricamente que las comunidades pueden gobernar recursos compartidos sin depender ni del mercado ni del Estado. Marco para pensar cooperativas que federan datos e infraestructura sin centralizar.

Indiana / Bloomington · 1933 – 2012

Conocimientos situados

Donna Haraway

Situated Knowledges. No hay vista desde ningún sitio: todo conocimiento se produce desde un lugar, un cuerpo, una historia. Mandato de honestidad sobre desde dónde habla un software, qué sesgos arrastra y quién lo construye.

California · contemporánea

Comunes feministas

Silvia Federici

Calibán y la bruja; El patriarcado del salario. Reivindica el trabajo reproductivo y los comunes desde una crítica feminista al capitalismo. Marco para una tecnología que cuida en vez de extraer, atenta al trabajo invisible que sostiene cualquier organización.

Parma / Nueva York · contemporánea

Para lo que vendrá

Maturana y Varela. Autopoiesis; El árbol del conocimiento. Conocer es actuar; los sistemas vivos son cerrados en operación y abiertos en interacción. Referente para la fase próxima — cuando esta plataforma sostenga inteligencia colectiva, y no solo gestión — y para una federación de organizaciones que colaboran sin diluirse.

Si esto os suena, hablemos.

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